Durante dos décadas se ha podido ver en el mundo que menos lugares, tanto públicos como privados, permiten el consumo del cigarro, esto se ha debido tanto a iniciativas privadas como gubernamentales, y es que se ha determinado de manera científica que el cigarro es una amenaza a la salud pública considerable; de hecho, seis millones de individuos mueren a causa del cigarro cada año, y lo más escandaloso es que de estas personas, casi un millón no son fumadores directos, sino indirectos o pasivos.

Muchas organizaciones no gubernamentales y también del gobierno, están al frente de una insaciable lucha para poder hacer cumplir la legislación existente en cuanto a los espacios libres del humo del cigarro, intentando que los comercios, y oficinas estén libres de la presencia de este humo mortífero. El mayor problema con el consumo del cigarrillo es que no sólo afecta a la persona que es adicta, la cual toma decisiones y puede determinar si arruinar su salud o no, sino que también afecta a las personas que pasivamente inhalan este humo, sólo por estar cerca de otra persona que esté consumiendo cigarros.

En todo el mundo debe haber políticas más intensas y eficientes para la creación de una conciencia que esté en contra del consumo del cigarro. De esta manera, se debe asesorar y divulgar información sobre los daños que ocasiona el cigarrillo, y también los beneficios que trae a la salud pública el abandono social del consumo del cigarrillo. Hay quienes establecen que es suficiente la muestra de advertencias en los productos, o la inexistencia por causa de prohibición, de publicidad destinada al consumo del tabaco; pero la verdad es que si fuese así de fácil, ninguna droga fuese ilegal, sino que todas podrían consumirse con estas facilidades que dan a la industria del tabaco. La verdad es que no debería ser tan floja la lucha contra el consumo del cigarro, por cuanto es una de las principales causas de muertes en todo el mundo, ocasionando grandes enfermedades no sólo a sus consumidores sino a las personas que infortunadamente conviven con personas consumidoras.

Desde que se inició el consumo de la hoja de tabaco típica de los aborígenes americanos y fue incluida en la vida de las demás culturas, se ha mantenido un fuerte lazo o relación con el consumo del café, y esto lo podemos apreciar constantemente en nuestro entorno diario, como en el trabajo, en un restaurante, durante reuniones familiares o sociales, pero sin saber que el cigarrillo y el café son una mala combinación para el buen funcionamiento de nuestros órganos.

Dejar de fumar es sumamente difícil para quien ejerce esta actividad, por el componente adictivo que presenta el cigarrillo, esta es una afinidad que posee con el café, ya que esta bebida contiene una sustancia llamada cafeína, la cual tiene una igualdad con la nicotina, pues surte en quien la ingiere un efecto muy dependiente.

Trastornos provocados por esta combinación

El cigarrillo y el café son una mala combinación desde cualquier punto de vista, pues por si solos son productores de enfermedades en el aparato respiratorio, cardiovascular, hepático, renal, óseo y neurológico, por lo que su consumo en combinación producirá un efecto potenciado que aportara mayor deterioro de estos sistemas.

¿Te has preguntado que daño provoca el café? Por si solo el café no es tan dañino si no se ingiere en exceso, pero su alta frecuencia es perjudicial para el corazón principalmente, ya que provoca un aumento exagerado y arrítmico de la frecuencia y fuerza cardiaca provocando primeramente casos de hipertensión arterial y más gravemente miocardiopatías hipertróficas. También es conocido que su consumo puede estimular a la obstrucción de las arterias coronarias, evitando el flujo sanguíneo hacia el corazón y produciendo Síndromes coronarios agudos, como un infarto al miocardio.

Si solos tienen características perjudiciales, imagina lo que pueden hacer juntos, además de tener ambos efectos estimuladores en hígados grasos, y es por esto que se dice que el cigarrillo y el café son una mala combinación.

El cigarrillo y el café una mala combinación que genera insomnio y ansiedad

Otros de los trastornos comunes que se presentan por el consumo de estas sustancias es la pérdida del sueño pero acompañada de cansancio y la sensación de ansiedad o angustia, que fungen como consecuencias pero a la misma vez como desencadenantes para el aumento en la frecuencia de consumo ellos, convirtiendo a esta adicción en un círculo vicioso.