Desde que a las tabacaleras se les impuso por ley imprimir en sus paquetes de cigarrillos la advertencia de que los mismos son altamente nocivos para la salud y pueden darte una muerte prematura, el consumo de cigarrillo ha disminuido y las campañas para dejar la adicción del tabaco han aumentado. Sin embargo, como todos sabemos o al menos intuimos, una adicción no se deja de la noche a la mañana y máxime si se ha creado una dependencia con el narcótico, siendo la única escapatoria para los momentos de estrés, depresión, ansiedad o desesperación.

La aparente solución a la adicción del tabaco ha llegado de la misma obcecación de las tabacaleras que se niegan a morir y han propuesto el consumo de cigarrillos electrónicos o e-cigs, los cuales dicen ser inocuos para la salud y, además, son el sucedáneo perfecto para los cigarrillos ya que poseen la misma forma, la misma estética, el mismo principio e incluso la misma sensación de relajo, pero a una escala reducida.

No obstante, es deber de la comunidad científica de la salud verificar si es cierto que estos novedosos cigarrillos son la definitiva cura para los adictos al tabaco, por lo que recientemente se han desencadenado ciertas investigaciones al respecto para decirnos si en verdad los cigarrillos electrónicos son la solución.

Todos los resultados arrojan que los e-cigs no suponen en realidad una gran solución, aunque si son notablemente, hablando en térmicos de salud, mejores que fumar cigarrillos de verdad. Lo que verdaderamente preocupa por los cigarrillos electrónicos es el masivo uso que se le está dando por los jóvenes de hoy en día que no reparan en que los mismos siguen siendo insalubres si consumen sin mesura. De hecho, promover fumar cigarrillos electrónicos para evitar fumar cigarrillos reales produce un efecto inverso que puede crear adictos donde no los había.

Aquí te mostramos algunos datos fácticos acerca de los cigarrillos electrónicos que quizás no conocías y te pueden resultar alarmantes:

  • Los cigarrillos electrónicos son en realidad vaporizadores de nicotina (sustancia presente en el tabaco), suministrando en algunos casos dosis más altas de esta sustancia que lo que suministraría un cigarro tradicional.
  • Se cree que los e-cigs han salvado la misma cantidad de vidas que las que han convertido en adictos a la nicotina.
  • Sustituir un cigarrillo convencional por un cigarrillo electrónico es sustituir una adicción por otra adicción; igual de costosa, igual de molesta, igual de dependiente, un poco menos nociva.
  • El líquido contenido en los cigarrillos electrónicos no sólo es nicotina, también puede ser de otras sustancias como lo es el tabaco. Es decir, cualquier sustancia que pueda ser vaporizada puede fumarse en un cigarrillo electrónico.

Así que cambiar una adicción por otra adicción similar es en definitiva una tontería, siendo los cigarrillos electrónicos un remedio poco efectivo. Lo mejor es cambiar la adicción de fumar por la adicción de una actividad formadora, como lo puede ser un deporte, una ciencia o un arte.